Día D

Día D 

…Your head will collapse
but there’s nothing in it
and you’ll ask yourself…
Where is my mind?

The Pixies – Where is my mind?

Es medio día pero el sol no alumbra y a más de cinco metros una rara neblina gris nubla la visión. Intentando librar los disparos y llegar a la siguiente trinchera, ráfagas surcan sus costados pero no se detiene, pues su vida depende de ello. El pelotón alcanza el punto base, bastante mermado, ley del más fuerte, los que están descansan y giran instrucciones. Al diablo con ellos, no hay tiempo para descanso, son ellos o soy yo. A medida que sigue observa como los demás van cayendo uno tras otro, y luego otro, y luego aquel tímido individuo, casco por casco y descubre que ya hace mucho debía estar muerto. Esas balas pasan muy cerca, apostaría que ha caído una granada a menos de metro y medio de él, el tímpano es desgarrado y el zumbido es inherente, en derredor solo oye el prolongado bip que nulifica todo lo demás, el ángulo de visión cae producto del impacto de la cabeza al piso, rodillas al suelo y mente desvanecida.

Silencio. El cristalino aumenta su curvatura y espesor para efectuar un zoom a las nubes. Carajo, el cielo esta totalmente cerrado. La bóveda celeste no aparenta la probable hora que es, a lo lejos se escucha un andar de tropas dialogando en un idioma ajeno, no han de estar ya muy lejos.¿Cuál es su razón para entrar al programa soldado? Estoy solo señor, perdí a mi familia, amigos y no veo otra razón para continuar viviendo, si con mi vida puedo… Suficiente. Deje su ropa y pase a Inspección…  Recupera el paso y corre, con toda su alma, con la potencia que le queda, hasta ser más piernas que corazón. La lluvia hace su aparición casi a la par que comienza la ídem de balas, las piernas demandan descanso pero el que ejerce control sobre ellas es el, (siempre uno ejerce control sobre su cuerpo, le han dicho) un calor abrasador recorre su espalda mientras la sangre hierve y voltea hacia atrás solo para ver la trayectoria anegada de sangre. Dios, es demasiada.

En algún momento la transición ocurre de la selva a aquel gran y oscuro recinto. ¿Qué hago acá?

La escasa iluminación diurna se torna tinieblas apenas cinco metros adelante. Diodos emisores de luz incorporados al casco iluminan el camino por recorrer y hay algo en el piso, crujir de tejidos óseos, de tantos cráneos rotos y huesos vistos, estos no corresponden a los observados en el catalogo de los días, solo algunos. No son especimenes evolutivos. Que diablos, si no son huesos de uno, al menos asemejan como lucirían. La exhalación vuelta visible evidencia el frío que comienza a calar los huesos, y otra vez aquel ruido de fondo, aunque no suena como antes, no se oye maquinaria bélica, en su lugar el espectro sonoro emite un chillido, un gemido, ruidos guturales escapados desde profundidades donde las cuerdas vocales se han atrofiado o no existen. Llegan, pero estos no son los anteriores, sus impactos y vibraciones son raros, su aspecto ha mutado. O mutaron o me los cambiaron. Y corren mas rápido, dirías que volaran, y él corre mas lento, dirías que gatea, las venas a reventar el corazón a tropel, de los caídos días atrás conserva solo imágenes y el conocimiento adquirido a prueba de fuego y heridas, de los que le rescataron después conserva sus últimos gritos, de todos mantiene sus errores cometidos que les llevaron al cese de sus vidas, y no los apiada porque nadie se apiada de él. – La fase es experimental pero no hay tiempo para mas pruebas pues la colisión es inminente, el individuo es puesto a prueba mediante el programa el cual esta a nuestro entero control. ¿Es apto? Lo es –

Cazador/presa… Cazadores/presa… Cazadores nuevos/misma presa, siguen el papel adoptado en esta escena por cada uno de ellos, aunque el papel siempre puede cambiar, ante la falta de armamento, el humero y el fémur o lo que sea que parezcan, hacen excelentes lanzas, las clavículas son buenas dagas y puede hacerles frente a esas cosas, no sabe que lo persigue realmente pero espera que sea comestible. La linterna es apagada y él se agazapa en un rincón a esperarles, la cristalización de las partículas de agua en el aire gradualmente rigidiza las extremidades en el afán corporal de mantener una temperatura adecuada en los órganos vitales.

Puede afinar el oído y percibir levemente como las ondas se contraen a medida que el objetivo se acerca y el chillido se hace más agudo. Cuando las respectivas ubicaciones se encuentran logra asestar el golpe, el miembro herido del enemigo mana un flujo caliente que escurre por las manos heladas del agazapado, los músculos y tejidos de uno aferran la improvisada arma en las repetidas estocadas, mientras los músculos y tejidos del otro son desgarrados y lacerados. La satisfacción de las necesidades fisiológicas obligan a actuar, en la situación de escasez que impera es bien recibido cualquier alimento, solo hay que valerse del tacto para saber que elemento es el que esta siendo ingerido. Su apetito es saciado y al parecer la temperatura es mas estable tierra adentro, no internarse sin recoger nieve del piso, y procurar descanso pues no es posible seguir despierto por muchas horas dadas las últimas condiciones.

Despierta.

Ya no recuerda con precisión como o cuando llego allí, el tiempo ha transcurrido lentamente y cada sueño, cada día siguiente, le ha traído mas sudores, mas angustias, mas estrés, saberse el único sobreviviente contra una horda de enemigos, sorteando las dificultades y aquellos lugares áridos, aquellos ríos de lava y fuertes vientos que carcomen el tejido cutáneo.

Y no cesan en su empeño de echarle mano, puede comer a uno o dos de ellos cuando están separados, pero aun no tiene la capacidad ni los recursos para enfrentarse a todo un escuadrón de ellos, si ya no hay mas amigos (¿tuvo amigos alguna vez?), si la única persona que ves, es tu imagen reflejada en la colorada superficie de los flujos de lava, o en la superficie vítrea de los cristales que se encuentran a flor de tierra ¿para que sobrevivir? ¿Para que aferrarse más a la vida cuando ya no hay vida mas adelante? Selvas desoladas, campos arrasados, ciudades abandonadas y carcomidas convertidas en modernas Pompeyas bajo una atmosfera sofocante que se ha comido el sol.

El paso zombie que lleva no le deja ver la fisura a la que inexorablemente se dirige, de pronto se encuentra rodeado de sus antiguos compañeros, restos corpóreos de espíritus que ya volaron, mejor por ellos. La fornitura de uno de ellos deja ver un aditamento que adivina un arma en su interior, revisa el barril para darse cuenta de que su posesión se limita a una sola bala. Un disparo certero y se acaba todo, sus pupilas se contraen al tiempo que su cerebro es perforado, el cuerpo inerte cae al piso para completar el mosaico terreno de cuerpos consumidos, un espíritu mas que se eleva al tiempo que su flanco se tiñe de rojo y el renuente a morir es vencido por el mismo.

Notas musicales, sus parpados dejan ver de nuevo sus globos oculares y en instantes el cerebro vuelve a procesar la luz que entra por ellos para percibir el lugar. Momento. Me acabo de dar un tiro. Wtf? –El entrenamiento se completa durante el desarrollo del programa, con cada sueño virtual el cerebro asimila y guarda toda la información que el sujeto procesa durante las pruebas– Los dedos de su mano derecha que lleva a su cien le devuelven solo un tinte frío y rojo en la punta de ellos y nada más.

Se hace camino al andar, pero él ya no quiere andar. A este nuevo pueblo al parecer le ha ido con más fortuna, en tierra de ciegos el tuerto es rey, en una Tierra de muertos el inmortal es inútil. Hay gente asomándose en las ventanas con cada paso de da, y así tras pasar calles solitarias, carros volteados y autobuses sobre lo que alguna vez fueron arboles, llega al corazón de aquel lugar, viendo personas que acuden a un lugar y salen de ahí con una que otra caja y hacia allá torna su vagabunda trayectoria. Ese pelo, ese cuerpo y esos ojos corresponden a alguien conocido en otro tiempo, en otro lugar, solo que ahora su vista es más opaca de lo que solía recordar. La duda queda resuelta cuando oye su melancólica voz. ¿Cómo no sabes que ocurrió? Una vez que las aguas se retiraron algunas personas regresaron, aquellas que corrieron a tiempo cuando se informo del fracaso del misil y abandonaron sus casas, esas personas son las que se encuentran ahora andando por ahí, estas sobre lo que fuera un almacén y la gente aun viene haber si puede encontrar algo pero ya casi no queda nada, como no queda nada para ti en este lugar, estas personas necesitan tu ayuda pero en tus condiciones no creo aportes mucho, demasiados aun no lo aceptan pero esta pasando, sin embargo tu estas peor por no saber que ocurrió, por favor, despierta que te necesitamos e intenta librarte de ese control. ¿Control?

¿Cuándo realmente se tiene control sobre algo? Uno espera que el día siguiente siga como el anterior, los aztecas creían que el sol moría cada vez para renacer al día siguiente, pero que pasa cuando de repente, no solo tu día cambia para siempre sino el día global se torna por completo diferente para cada especie sobreviviente. Un uniformado es gobierno en estas situaciones y en su carrera algunos le siguen pidiendo su ayuda, para detenerse exhaustos solo unos metros mas adelante, solo oye los lamentos y cuando no, siente la pesada carga de las miradas sobre el, hasta decidir terminar una vez mas en aquella cruz en aquel campanario. Las puertas están abiertas, vidrios de colores sobre el piso y restos de madera por todas partes, los santos venerados se hallan tirados, algunos destruidos por acción humana otros por el vaivén del oleaje que dejo su marca en la cúpulas en cuya superficie alguna vez existieron ilustres pinturas. Llega a la parte alta del santuario para mirar al cielo en todo lo alto y observar la inusual formación en esas latitudes de aureolas que cambian caprichosamente de formas. Como ultima visión esta muy bien, sus piernas se tensan para librar la distancia e impulsar su cuerpo hacia el vacío. Psst, Psst, tú, el suicida te hablo.

Traje inmaculado negro, zapatos lustrosos y postura de agente presidencial. ¿Quién eres tú?

Tras otro vano intento que vas a hacer, creí prudente correrme para hacerte saber una pequeña información, por supuesto, pequeña con la que ya tienes asimilada y con ese conocimiento enciclopédico que te habla específicamente de cada situación que hasta ahora te hemos programado. Seré Breve. Lamentablemente la merma de energía que sufrimos ha ciclado todos los diferentes estratos de entrenamiento que te habíamos preparado, de tal manera que estos se han… digamos… randomizados, ordenados en un proceso aleatorio y lamentablemente degenerativo que lleva a que cada vez que tomas un descanso la situación se vuelva mas demandante, absurda, crítica si buscamos una palabra. Y debido a la escasez de personal que tuvimos, pues, se aborto el programa sin desconectarte, ya que la base fue evacuada para atender otras necesidades que surgieron antes de la colisión.

¿De que demonios me hablas? En vista de que no has asimilado nada permíteme explicarte, tras un evento como supone la colisión de un meteoro por segunda ocasión sobre la Tierra, las jerarquías sociales se estructuran en torno a aquel que es capaz de sortear las adversidades y garantizar la satisfacción de las necesidades fisiológicas mas básicas de sus similares, en una vuelta de nuevo a los inicios de la humanidad. Nadie se encontraba preparado para una situación de este tipo por lo que la solución fue capacitar gente para enfrentar los sucesos por venir. El plan suponía crear ejemplares que se erigieran como lideres con los conocimientos y habilidades necesarias que guiaran hacia una agrupación y gradualmente tuviera el control sobre los otros supervivientes, de tal manera que lográramos establecer un nuevo mando y un nuevo control sobre las poblaciones y naciones restantes, entendiendo que muchas naciones no sobrevivirían y prácticamente todas las fronteras serían eliminadas. Tú, mi amigo, fuiste el primero en reclutarse y en someterse a la carga de las pruebas mientras se conseguían más sujetos para el programa, que finalmente fueron desconectados al abandonarse el proyecto. Pero queríamos probar la tecnología que te generaba la energía necesaria para correrse la capacitación. Quizá alguna vez volvamos y te desconectemos contando con los datos necesarios para emplearlos en nuevas maquinas para nuevos tiempos. Quizá no exista ya nadie que sepa de esta base y de lo que pasaba en su nivel más inferior.

Yo nunca quise estar involucrado en esto. Tu mismo nos buscaste, ¿ni eso recuerdas? Por cierto, un detalle mas, desiste de esas cobardías de borrarte todo pues solo son pérdida de tiempo, hagas lo que te hagas no podrás desaparecerte y la realidad es que tu cuerpo -el real-  seguirá flotando en la cámara con los implantes conectados hasta que el motor geotérmico cese de funcionar, en hora buena contando que la actividad volcánica se ha incrementado, puedes esperar un sobrecalentamiento o algo parecido. Como sea, esta es la ultima ves que me veras.

Jodete.

Exacto, eso hare, lamentablemente tu todavía no. Adelante, no me quiero perder tu fútil salto.

Sus piernas se tensan para librar la distancia e impulsar su cuerpo hacia el vacío. Psst, Psst, adiós. Solo oye la risa como fondo, y adelante el desnivel, como pájaro en picada, dirías que va en pos de su terrena presa, la distancia se acorta, hasta que la superficie se cuartea y vibra por milisegundos tras la llegada del pájaro en picada a su destino.

Despierta.

El cuarto en el que se halla es alto, con amplios ventanales y muebles demasiados antiguos, antiguos como sus ya deteriorados ojos. El recorrido visual de 360 grados se detiene en esa sombra bajo el marco de la puerta, es ella otra vez portando un vestido azul largo. ¿Qué hacemos en este lugar? Solo recibe de respuesta su tierna mirada mientras el ángel se apoya en su pecho. En las grandes ventanas que dan al exterior de la calle la gente pasa lentamente, como arrastrándose, hasta que un hombre apoya sus toscas manos mirando al interior y comienza a golpear afanosamente el vidrio. Ustedes están bien, dénos alimento, medicinas, denme, denme. ¿Para que ayudar a personas que no existen? Tan existen que comienzan a apilarse alrededor del edificio y todas las ventanas se ven salpicadas de rostros descompuestos, iluminados por el fuego de las antorchas que portan. Los golpes se multiplican por doquier y toda la estructura comienza a temblar.

No te preocupes, vamos a estar bien, estaremos bien. Busca el único consuelo que siempre ha tenido en ese rostro, pero ahora el semblante de ella comienza gradualmente a lucir como la gente allá afuera, sus bellas e incipientes heridas comienzan a fulgurar debido a la combustión de las paredes, pisos, cortinas, muebles. Recostados ambos en el piso, la abraza esperando a que sean envueltos por las llamas. En el ardor de la casa, los muros caen, y la estructura se debilita desplomándose ante el júbilo de la gente pirómana. La noche tiene su competencia en la luz que despide el fuego de aquel lugar hasta que la mañana encuentra sus restos y cenizas.

Una mano surge de los escombros, después un brazo, aparece un rostro negro y después un tronco, abdomen, piernas y finalmente se pone de pie, lleva su mano para limpiarse la cara y esta aparece detrás de la capa de hollín y carbón que la cubría. A su lado yacen los restos de ella, y a su costado están sus compañeros de guerra, y enfrente esta la iglesia donde en su techado le informaron de su infortunada situación, y ve los restos de la calle, y la ve de nuevo con el vestido azul, parada sobre el marco de la puerta, y en el cielo las aureolas. Así es esto, le dice el trajeado del techo. Ayuda le dicen los niños que cruzan corriendo. Y todos aparecen y desaparecen dejando siluetas, sombras y borrones grises, y todos giran y giran a su alrededor, o giran o el gira sobre su eje viéndolos a todos en cada órbita, diciendo, pidiendo, gimiendo.

Cae sobre un cable de acero que cruza su pecho y comienza a reír, la sangre comienza a fluir hasta secarse apenas recorridos unos centímetros. Voltea hacia su plexo solar para darse cuenta que ya no hay mas cable que lo atraviese. Solo sus ropas rasgadas, rasgadas como las nubes que se abren para dejar que un cuerpo celeste cruce la atmósfera dejando una enorme estela como rastro final.

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